¡Cuidado entras en un blog peligroso!

Este es un lugar donde me expreso libremente y comparto con todo el que quiera mis inquietudes.



viernes, 15 de marzo de 2019

Un día entre mujeres: Nawal El Saadawi

 
 

 
 
Ayer comencé el día leyendo la novela de José Luis Sampedro: La vieja sirena, cuya trama gira alrededor de una mujer egipcia en el siglo III. A media mañana me desplacé a mi Facultad y fui a recoger un libro que había pedido sobre la mujer en el mundo árabe (La cara oculta de Eva: la mujer en los países árabes), de la escritora Nawal El Saadawi, que al encontrarse ya prestado no pude coger, sin embargo, el bibliotecario me dijo que había otro de la misma autora: Mujer en punto cero, el cual me llevé para leerlo el fin de semana. Camino de una conferencia organizada por la Comisión de Mujer y Ciencia de la Facultad, en la que iba a intervenir una mujer policía de alto rango dentro del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), empecé la lectura del texto de Nawal, trataba también de una mujer egipcia del Siglo XX, esta asociación de las dos novelas me llamo muchísimo la atención.
 
La conferencia impartida por María Pilar Allúe Blasco, Subdirectora General de recursos humanos y formación del CNP, se centró en el papel de las mujeres en esa organización. Ella es una de las primeras mujeres que ingresó en la policía española a finales de los años 70. Describió como las mujeres en ese cuerpo siguen siendo minoría, como son aún más minoría en los puestos de dirección, pero como cada vez más van adquiriendo más peso en número y en responsabilidad. La lucha que han llevado, desde la utilización de un lenguaje inclusivo hasta el impedir la feminización de ciertas tareas que querían que cumplieran las mujeres específicamente. Fue muy interesante ver el interés que despertaba entre los estudiantes de Derecho, la mayoría mujeres.
 
Al finalizar me fui a mi despacho a continuar con la lectura de la Mujer en punto cero, la atracción seguía. Después de mi siesta habitual volví a la narración de las mujeres egipcias, la escritora y la protagonista de la novela, y no paré hasta que la finalicé. Me ha parecido extraordinaria, plantea cuestiones muy impactantes: ¿La prostitución de las mujeres en ciertas sociedades puede ser una liberación para ellas? ¿Los hombres son tan violentos sin distinción de clases, o de nivel económico o educativo? ¿Detrás de la ternura puede existir violencia? ¿Las personas se prostituyen en sus trabajos diarios? ¿La violencia puede estar justificada? ¿Detrás de los que tienen el poder puede ocultarse la debilidad? Y muchas más preguntas te asaltan continuamente a tu mente.
 
Para finalizar el día me fui a dar un paseo con mi compañera y nos encontramos con una amiga y su hija, con las que nos fuimos a tomar una cerveza. La conversación giró, no podía ser de otra manera en ese día, sobre los roles de las mujeres hoy en día, y sobre las actitudes y comportamientos tan diferentes entre las mujeres de unas edades y otras. Por ejemplo, la madre reprochaba a la hija que no renunciara a darle el pecho a su hijo a las horas que él le demandara y hasta cuando él rechazara el pecho, para la madre (feminista) eso le parecía una renuncia a la libertad de la mujer.
En fin, un día entre mujeres, que disfruté de lo lindo. Hoy seguiré con La vieja sirena.

domingo, 10 de febrero de 2019

Revista Praxis Sociológica: la excelencia del profesor universitario




Acaba de ser publicado el último número de Praxis Sociológica, que en esta ocasión es una monografía sobre la excelencia del profesor universitario, coordinada por la profesora Anita Hirsch Adler, de la Universidad Autónoma de México.

Se puede acceder al número en la siguiente dirección:

https://www.praxissociologica.es/index.php/numeros-publicados/58

miércoles, 6 de febrero de 2019

Opresión, protección y belleza: Antonio Crespo Foix

En esta mañana soleada los pasos me han llevado a ver las esculturas de Antonio Crespo Foix, que se exponen en el Museo de Santa Cruz, en Toledo, bajo del título: Cuerpo de nube.
 
Desde el primer momento que entras en la sala y observas las esculturas, la sensación de fragilidad e ingravidez se adueña de ti.  Es como si estuvieras en un mundo onírico, rodeado de úteros maternos, de muy diferentes formas, que cobijan unos elementos muy ligeros suspendidos en la atmósfera, pero que no pueden escaparse de esa red que les protege o, tal vez, que les impide salir, volar, esfumarse.
 
Quizás, ya sea por deformación profesional o sensibilidad ante lo oprimido, lo primero que me ha venido a la mente ha sido la opresión, no el refugio, de esos elementos tan frágiles. Unas redes que impiden la salida, la expansión; a veces redes reforzadas por otras en su interior, que ponen otra frontera, otra puerta inquebrantable, pues están hechas de un material bastante más duro que el de los elementos que albergan. La analogía social ha venido a continuación, sociedades delicadas rodeadas de redes fuertes que les impiden salir de ese cubículo ¿Les protegen? ¿Les oprimen?
 
Las formas de las esculturas son variadas: ovaladas, triangulares, rectangulares… Muchas de ellas ofrecen alguna o varias posibles salidas, aunque (creo) que están todas obstruidas. Los elementos internos (algodón, vilano…) son de color blanco, algunas veces podemos contemplar algunos elementos brillantes y de varios colores. Esas dos particularidades: posibles salidas y color ante la uniformidad nívea me han hecho respirar un poco, confiar en que hay posibilidad de evadirse.
 
Una mirada al conjunto escultórico transmite: opresión, calidez, protección, pero sobre todo irradian belleza y fragilidad. Buenas vibraciones para una mañana cálida de invierno.
 
 

sábado, 19 de enero de 2019

La unidad de las izquierdas: Boaventura de Sousa Santos

La tesis principal del libro de Boaventura de Sousa Santos: Izquierdas del mundo, ¡uníos!, es la necesidad que tienen las sociedades de que las izquierdas se unan para poder afrontar el neoliberalismo y el capitalismo salvaje que está derechizando al mundo, lo que está suponiendo un incremento de las desigualdades sociales y unas democracias de baja intensidad. La división de las izquierdas es un mal endémico desde los orígenes de los partidos políticos, luchas que, tal como dice el autor, muchas veces no tienen que ver con programas distintos o contradictorios, sino con la rivalidad entre los líderes. Desgraciadamente seguimos viendo día a día como esta situación en vez de solventarse, lo que hace es agravarse.
Con ese pensamiento básico analiza lo que está ocurriendo en Portugal, Brasil, Colombia, México y España. Esa mirada global desde lo local, nos permite conocer más profundamente cómo están abordando las izquierdas estos momentos donde la ola derechista está imponiéndose: “En los últimos cinco años, la actividad política en diferentes países y regiones del mundo… [ha dado lugar] a: el agravamiento sin precedentes de la desigualdad social; la intensificación de la dominación capitalista, colonialista (racismo, xenofobia, islamofobia) y heteropatriarcal (sexismo)” (pág. 23).  Son tiempos donde el capitalismo con todos sus recursos neutraliza, paraliza y destruye los avances sociales de los últimos cincuenta años. Para Boaventura es necesario detener ese ciclo reaccionario global, y lo que propone, tampoco es nada nuevo, es la alianza entre las fuerzas de izquierda, considerando que o se unen y buscan nuevos proyectos comunes o la democracia está en peligro.
Si bien su tesis no es novedosa, su análisis sociológico sirve para que no se olvide la necesidad de seguir intentando esa unión, la cual ha de ser global y local. Aporta ejemplos donde cuando se busca esa unidad y se logra las mejoras sociales se mejoran y se profundizan., mientras que cuando se hacen alianzas con las derechas lo que se hace es favorecer al neoliberalismo y al capitalismo con su sistema financiero causante de las desigualdades, erosionando, a la vez, la democracia. Reconoce que es muy difícil, pero no imposible: “solo el enojo no basta, porque hay que desconectarse de la dominación y buscar creaciones nuevas” (pág. 125).

martes, 15 de enero de 2019

No todos los políticos son iguales: Manuel Azaña y Dyck Cheney

Una de las frases que llevo oída desde muy pequeño es que todos los políticos son iguales, que todos se acercan a la política por intereses personales. En los últimos años la sigo oyendo, pero con mucha más vehemencia y repetición, sobre todo desde que los casos de corrupción de los partidos políticos y de algunos de sus líderes se han hecho más visibles. Este estereotipo no lo comparto, fundamentalmente por mi propia experiencia relacionándome con varios políticos en mi vida personal y profesional, y por el estudio de varios políticos con influencia en España y en el mundo.
 
Este fin de semana he asistido a dos eventos culturales que han reforzado mi opinión personal: la obra de teatro “Azaña: una pasión española” y la película “El vicio del poder”. En la primera, el gran actor José Luis Gómez da vida a Manuel Azaña, en la que representa a un político culto, preocupado por hacer política pensando en las necesidades de los individuos, por mejorar la sociedad en la que vive, enfrentándose al conflicto buscando salidas razonadas, y defendiendo apasionadamente la libertad y la democracia. En la película, se hace un relato de la vida política del vicepresidente estadounidense Dyck Cheney, pero sobre todo poniendo el acento en sus actuaciones tras la caída de las Torres Gemelas en New York, el 11 de septiembre de 2001 y la Guerra contra Irak, resaltando sus intereses personales económicos y su ejercicio de la política no importándole los medios empleados con tal de alcanzar sus objetivos, aunque para eso tengan que morir miles de personas.
 
¿Qué diferencias hay entre ellos? Destacaría principalmente, que mientras el primero tiene una mente privilegiada y formación política excelente, el segundo, Cheney, es expulsado de la universidad por sus borracheras y su formación política consiste en la de un sumiso a las órdenes del político de turno. Azaña busca un proyecto colectivo, la paz; Cheney busca un proyecto personal, apoya la guerra contra Irak, a pesar de los informes en contra, lo que supone unas 600.000 muertes y pobreza. El Presidente español murió sin apenas patrimonio, el vicepresidente norteamericano es multimillonario gracias a las empresas armamentísticas y a los beneficios en la reconstrucción de lo que se destruyó en la guerra.La gran diferencia no solo es la diferente calidad humana de los dos personajes, sino su entendimiento de la política, para el bien colectivo o para el bien personal.
 
Claro que hay diferencias, no todos son iguales.

jueves, 10 de enero de 2019

Ensayos políticos para comprender mejor la realidad social


En estos momentos de hiperinformación, desinformación, noticias falsas, mentiras y manipulación de la opinión pública, es más necesario contar con análisis políticos y sociológicos que nos sirvan para comprender de una manera más científica la realidad social. A lo largo de este año he leído varios libros que van en esa línea, destacando los siguientes:

-          Ignacio Urquizu (2016), La crisis de representación en España, Catarata.

-          Joaquín Estefanía (2018), Revoluciones. Cincuenta años de rebeldía (1968-2018), Galaxia Gutenberg.

-          Pedro Oliver, Jesús Carlos Urda (2015), Protesta democrática y democracia antiprotesta. Los movimientos sociales ante la represión policial y las leyes mordaza, Pamiela.

-          Germán Labrador Méndez (2017), Culpables por la literatura. Imaginación política y contracultura en la transición española (1968-1986), Akal.

-          Juan M. González-Anleo (2018), 1968 Queremos otro mundo, y lo queremos ¡Ahora!, Fundación SM, PPC.

Su lectura nos puede dar claves para poder comprender mejor lo que está pasando en la sociedad actual y enfrentarnos a lo que viene, que no es poco.

martes, 11 de diciembre de 2018

Democracia deliberativa en salud: una experiencia española


 

Capa número 117
 
La Revista Crítica de Cièncias Sociais, de la Universidad de Coimbra, acaba de editarnos a la profesora Marta Aguilar y a mí un artículo titulado: “El modelo de participación ciudadana en salud en Puertollano (España): más allá de la voluntad política y del empoderamiento ciudadano”. Es una evaluación del modelo de participación ciudadana en salud más innovador e importante que se ha hecho en España hasta el momento, y que desapareció principalmente por la negación de los políticos a avanzar en la democracia deliberativa.
Podéis acceder a él en la siguiente dirección electrónica:  https://journals.openedition.org/rccs/8052
Es un número semi-monográfico sobre la participación ciudadana en los sistemas de salud, que han coordinado los profesores Mauro Serapioni y Ana Raquel Matos.

 

jueves, 22 de noviembre de 2018

Rosa Villada Casaponsa: experiencias de vida e introspección. La mirada de Azul


Dice mi amigo José Manuel Martínez Cano que: “El poeta plasma la atmósfera que le rodea”, yo añadiría que eso también le pasa al poeta, al escritor, al sociólogo, al periodista…, pues todos estamos rodeados de la sociedad y ella nos conforma de alguna manera, nos impregna consciente o inconscientemente; al igual que todos respiramos oxígeno sin que nos demos cuenta y sin él no podríamos vivir, pues así pasa con cualquier manifestación cultural.
Traigo a colación esta frase, debido a que la lectura de la última novela de Rosa Villada Casaponsa: La mirada de Azul, me ha transmitido cómo sus experiencias vitales las plasma a lo largo de toda su narrativa, o al menos eso es lo que yo he percibido. Sus novelas están escritas con sencillez y claridad, donde tras unas descripciones de lo que acontece en su ficción nos va haciendo que nos paremos a reflexionar sobre lo que está contando, la introspección se hace necesaria. Sus personajes buscan en su interior el sentido de sus vidas (lo que ella ha hecho durante toda su vida), lo que te lleva a que, en parte, tú también lo hagas. No es mero entretenimiento, es vivir la escritura, no solo te conviertes en un actor más, sino que esas reflexiones y pensamientos los haces tuyos.
Cuando leo sus escritos siempre me la he imaginado a mi lado, he sentido su presencia, como si estuviera hablándome; es ella, me cuesta muchísimo desligar la novela de la autora. Tal vez, por eso me encantan sus novelas. Eso en sociología le llamamos las consecuencias no intencionadas de la acción.

jueves, 11 de octubre de 2018

La belleza creada por los artistas vencerá siempre a los orangutanes facciosos. Un paseo por el Museo Lázaro Galdiano


Dice mi hijo Sergio que cuando no se encuentra bien se refugia en las viñetas de los cómics, yo me tiro a la calle en busca de las gentes y de la belleza,  a conversar y a admirar. El otoño no es una época que me resulte agradable, todo lo contrario, si además hay energúmenos que hacen saltar las negras alarmas, pues peor todavía. Esta semana empezó con fuerza la información de que la ultraderecha avanza inexorablemente por los cielos europeos, incluida España, y parece que arrecia por Brasil; si a ello le unimos a Trump, pues el panorama no es nada halagüeño para la inmensa mayoría de la humanidad. El martes me acosté con la noticia del avance de Bolsonaro en Brasil, soñé con ello y me desperté como si me hubieran dado un mazazo en la cabeza.
Como consecuencia de ello decidí aplicarme la terapia de placer y belleza, me fui con mi mujer a un museo madrileño, que llevábamos tiempo en querer visitar: Museo Lázaro Galdiano.  Impresionante lo que se puede uno encontrar en las cuatro plantas de ese palacete. Desde un jarro tartésico a unas joyas romanas, cuadros de: El Greco, Goya, El Bosco… ajuares, telares, etcétera. Fue un recorrido por las huellas de las variadas civilizaciones que han pasado por el territorio español, con esa fusión de culturas que han compuesto nuestra personalidad social, de mestizaje, pese a quien pese. Cómo se puede defender una única cultura, verdadera y mejor que las otras; cómo se puede estar tan ciego; cómo se puede ser tan inculto y tan bárbaro. El etnocentrismo de los brutos: lo mío, lo primero (America first, Brasil first, Deutschlnd first…). ¡Qué barbaridad!
Paseando entre tanta obra de arte, tesoros, maravillas y objetos diversos, de pronto te sorprendían unas obras contemporáneas (fotografías, dibujos, vídeos, escultura y otras artes), que eran parte de una exposición temporal, que rompían con el entorno, tan impactantes que no solo no pasaban desapercibidas, sino que te atraían como un imán por su viveza, fuerza y de las que te sentías parte de ellas.
Vamos, un día en el que las nubes se disolvieron, apareció el sol y vimos que sí se puede, que podemos seguir avanzando y luchando contra esos orangutanes terroristas que no tienen futuro.

lunes, 27 de agosto de 2018

El viajero intermitente y cambiante. Cantidad o calidad, consumo o vida.


Desde bien pequeñito me he sentido fascinado ante la aventura de recorrer lugares y conocer nuevos parajes y gentes, en los primeros años de la infancia recorriendo los municipios cercanos a mi lugar de nacimiento, ya en mi adolescencia mi viaje a la Bretaña francesa para estudiar francés y conocer parte del país galo, experiencia que me marcó extraordinariamente, desde entonces no he parado de ir de un sitio a otro, unas veces por placer, otras por trabajo.
Una forma de viajar es leyendo libros que nos hablan de las aventuras de otros, el último que me ha hecho soñar con otros países, sociedades, novelas, comidas, ríos, mares… ha sido el de Rafael Chirbes: El viajero sedentario. Muchos de los sitios que cita en él los he conocido, otros no, pero me ha hecho disfrutar de todos ellos como si fuera la primera vez.  Su lectura me ha hecho reflexionar sobre las formas de viajar, sobre todo en este momento donde los lugares más maravillosos del mundo están saturados de visitas y no es posible hacerlo con la calma necesaria para ello.
Si en mis primeros años de “viajero” tenía la necesidad de conocer lo más posible, no me importaba hacer kilómetros, andar muchas horas para recorrer ciudades, visitar sus monumentos, sus obras de arte… era como una droga, no me saciaba, era más y más. Ahora, en mi edad adulta, he cambiado mi comportamiento, ya no necesito correr, prefiero la lentitud y la calidad, quiero deleitarme despacito con todos los sentidos. Mis estancias investigadoras en otros países han sido las que me han influido en ese cambio de conducta, pues no solo hay que ir de un sitio a otro, sino pararse a notar, percibir todo lo que pasa a nuestro lado, ya sea naturaleza, cultura, individuos, una simple flor o un graffiti solitario en un muro, aunque para mí lo más importante es poder estar y hablar con las personas, el lugar es lo de menos.
Prefiero vivir a consumir. No obstante, cuando leo algún libro de viaje, o mis amigos me envían fotos de esos sitios tan maravillosos que hay por el mundo, mi adicción iniciática me llama de nuevo a salir volando, pero ya.