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lunes, 14 de septiembre de 2020

EL entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital: Remedios Zafra.


 


Muchas personas nacidas en los años setenta en España son las que te hacen seguir adelante y ver que no todo está perdido, que son parte de una generación luchadora, creativa, inteligente, crítica y constructiva de un futuro lleno de incertidumbre pero con valores positivos. Una de ellas es Remedios Zafra, sus textos, conferencias o debates son un balón de oxígeno para continuar creyendo en la humanidad.

En las primeras páginas de su libro: El entusiamo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital, asocia pobreza y creación, es un buen inicio para definir los principios de su análisis. Conozco a mucha gente que apostó en su juventud por lo creativo, fundamentalmente en lo artístico y humanístico y han sido pobres toda su vida, su vejez, con probabilidad, será todavía peor, si alguien no lo remedia y pronto. Sus creaciones no han sido valoradas materialmente, lo que les impide tener seguridad, y de los halagos, reconocimientos sociales, los me gusta o su calidad artística no se vive, el aire no alimenta tampoco. Aunque, tal como ella dice suelen contrarrestar con entusiasmo: “con una actitud de júbilo, con la exaltación del estado de ánimo y la inspiración, evidenciando una alegría poderosa, en apariencia incluso excesiva”; lo que asocia a una muestra de libertad.

Remedios Zafra es profesora universitaria, a lo largo del texto nos describe y analiza con todo lujo de detalles los avatares que ha sufrido personalmente y han tenido, a su vez, los que han decidido apostar por la profesión académica en la sociedad actual. Circunstancias que también se pueden reconocer ampliamente en los artistas y humanistas, y que inciden aún más cuando se es mujer. La precariedad del colectivo de los profesores universitarios se da a lo largo de todo un proceso de formación que no acaba nunca, que la estabilidad no llega, que su vida social es mínima, pues tiene que seguir formándose continuamente. Su economía es precaria, depende de la familia o sus amistades hasta una edad muy madura, llegando en muchas ocasiones a pagar por trabajar; esto que acontece a una gran parte de la juventud no cualificada, se da también en la vida académica.

La universidad española no sale bien parada en este análisis, con toda la razón, pues la deriva que ha tomado en los últimos quince años es desoladora, ya que “la academia parece haber sucumbido a una inquisitoria racionalidad apoyada en tres pilares: precariedad, burocracia y objetivación numérica”, llegando a infravalorar la producción de los trabajos de investigación. Deriva que ella afirma que tiene que ver con la digitalización global y la conversión de las cosas en datos.

Como no podía ser de otra manera, la profesora Zafra impregna todo su estudio desde la perspectiva feminista, llegando a considerar que el feminismo ha sido quien ha llevado a cabo la gran revolución del siglo XX y del actual: “Si hasta hace poco el feminismo se valía de la crítica paródica localizándola en el museo o entre un grupo de afines, lleva ya tiempo saliendo a la calle, publicándose en libros, habitando universidades y juzgados, las plazas y la vida cotidiana”.

Un ensayo que merece la pena leer para conocer mejor la realidad de nuestros jóvenes, pensar en ello y, si es posible, actuar para construir un futuro mejor.

jueves, 3 de septiembre de 2020

Crisis económica y política neoliberal en el Sistema Nacional de Salud de España: Aguilar y Bleda



Se acaba de editar el último número de la revista brasileña Cadernos Gestâo Pública e Cidadania (septiembre, 2020) en el que se recogen varios artículos sobre gestión pública y ciudadanía, entre ellos se encuentra los resultados de una investigación sobre el SNS español, realizada por la profesora de la Universidad de Sevilla, Marta Aguilar Gil, y por mí, titulado: Crisis económica y política neoliberal en el Sistema Nacional de Salud de España.

La globalización económica y el avance de las políticas neoliberales en el mundo, junto con la privatización de los servicios sanitarios y el conflicto entre recursos disponibles y gasto, ha supuesto un mayor cuestionamiento sobre el sostenimiento del estado del bienestar. Los objetivos de la investigación han sido: identificar las consecuencias que han derivado de la crisis económica internacional, desencadenada en 2007-2008, y las políticas neoliberales en el sistema sanitario español desde 2013 a la actualidad; conocer su situación existente; y, realizar una propuesta de mejoras. Se partió de la hipótesis de que el recorte presupuestario aplicado como consecuencia de la crisis económica mundial y nacional podría haber sido determinante en la deconstrucción del sistema y en el aumento de los servicios sanitarios privados. Se utilizó un análisis documental de los estudios e informes efectuados por prestigiosos analistas, así como de diferentes organizaciones públicas y privadas relacionadas con el sector. De los resultados destaca el buen estado de salud del SNS, si bien es necesario abordar una serie de reformas (financiación, planificación, profesionales, política de medicamentos o sistemas de información, entre otras), y la necesidad inexorable de un Pacto Estatal por la Sanidad.

En el siguiente enlace podéis acceder a todos los artículos: 


sábado, 15 de agosto de 2020

De allí, de entonces. Relatos escritos por Enrique Díez Barra.

 

Mi buen amigo Enrique acaba de editar un libro de relatos (Enrique Díez Barra, De allí, de entonces), que tuvo a bien regalarnos, a Marta y a mí, un ejemplar en mi pueblo de adopción, Molina de Aragón, en el Casino, lugar donde solemos vernos algún día de verano desde hace ya varios años. Conocía sus amoríos por los relatos, pero fue una gran sorpresa el que acabara editándolos y así poder compartir con más personas sus pensamientos y sus vivencias.

Es un libro de los que se lee en un pis-pás, su lectura es amena y rápida, pero no por ello nada sugerente, al contrario, desde el primer momento sus recuerdos y vivencias descritas con sencillez te convierten en un acompañante de ese viajero introspectivo, donde los sentidos se ponen en alerta, evocando nuestros recuerdos de plantas, tierras, animales, casas, chimeneas, personas; todo ello girando en torno a las personas con las que se han compartido etapas de la vida. Son relatos costumbristas, pero con una maravillosa imaginación, descriptivos e ingeniosos, con bastante chispa en algunas ocasiones.

Personalmente me ha ayudado a recordar mi niñez al lado de mi hermano Jesús, que nos acaba de dejar. Con él aprendí a descubrir el mundo que nos rodeaba: la calle, los amigos, los domingos, los juegos, el adentrarnos cada día un poco más en la ciudad donde habitábamos; el enfrentarnos a los riesgos, a las incertidumbres, pero a la vez disfrutar con ello, construyendo nuestra personalidad.

Enrique nos relata aspectos de la vida, sobre todo de la niñez y la juventud. Son entrañables sus recuerdos de un hule, sus correrías con sus amigos, las emociones de sus familiares, los diferentes olores y colores de todo lo que le rodeaba, sus viajes a lomos de una caballería, el interés por estudiar, en definitiva, sus raíces en lugares donde la vida era muy dura, donde la comida escaseaba, las viviendas no tenían casi comodidades o el trabajo era extenuante, pero había ilusiones por progresar, salir adelante, valorando muchísimo lo poco que se tenía, disfrutando con intensidad esos breves instantes de felicidad compartida.

Hay dos relatos que me han emocionado extraordinariamente: Hule y Silencios. El primero me ha transportado a las múltiples noches con mi familia en la mesa camilla escuchando la radio, jugando a las cartas, limpiando las lentejas o mirando embobado como las mujeres zurcían los calcetines con un huevo de madera o se arreglaban las medias con una pequeña máquina. Por otro lado, el de Silencios, me ha impresionado, pues cada día lo necesito más, estoy en la búsqueda del silencio más absoluto, actitud que me ha retrotraído a mi madre, que en sus últimos años era lo que más deseaba.

Gran parte de los relatos se sitúan en un pueblo muy pequeño, Balbacil, donde vivieron los abuelos del autor, que son reconocibles en la portada del libro en una magnífica foto que nos hace viajar a aquella España rural de hace muy pocos años. A los lectores de este libro recomiendo una visita por este lugar de la despoblada Guadalajara, pasee por él y busque las referencias descritas en el texto, tiene garantizado unos momentos de placer excelentes.

jueves, 30 de abril de 2020

El lenguaje y las nuevas palabras relacionadas con el coronavirus

Debido a la pandemia del coronavirus estamos aprendiendo nuevas palabras, muchas de ellas son científicas, son positivas, ya que nos sirven para comprender mejor la realidad social actual. Con estas palabras registramos los acontecimientos actuales a través de este lenguaje científico, recogiendo, a su vez, sentimientos y vivencias.
 
Las redes sociales, los medios de comunicación y la interacción social están aumentando nuestro número de palabras, que van a ser interiorizadas en nuestro lenguaje, dejando una huella cultural más o menos permanente. Están modificando nuestro pensamiento, nuestra forma de hablar, nuevas expresiones que transmiten unos valores y unas normas. Y esto es posible porque el lenguaje es un instrumento que tenemos los humanos, es nuestra más completa forma de comunicarnos y nos sirve para mejorar nuestro conocimiento y así representar simbólicamente la realidad en la que vivimos.
 
La realidad social la construimos las personas, no es estática, es dinámica, la vamos reconstruyendo continuamente, lo hacemos socialmente, y el lenguaje es lo que nos permite adaptarnos mejor a la realidad, a lo que realmente tiene importancia para la comunidad.
 
También hemos de tener en cuenta que otra de las funciones del lenguaje es mediar nuestra conducta, pues nuestras acciones sociales van a estar interrelacionadas con esas novedades, las cuales pueden estar a expensas de manipulaciones y del control social institucional.   

miércoles, 18 de marzo de 2020

Alma de Clochard: Antonio Illán Illán

Aquí os dejo una poesía de Antonio Illán Illán creada en estos días de confinamiento.



De botellón en París, en el Sena
 
 
ALMA DE CLOCHARD
Un no sé qué de clochard místico o perdido
por una ciudad de luz o de silencio
siento, mientras, a veces, deambulo
por el absurdo del hombre, por mi absurdo,
o por la paradoja de un mundo
en el que la conciencia se encenaga.
Bufo o serio, ser o nada.
Dibujo rostros extremadamente
nebulosos y pienso que la realidad,
mi realidad, es literatura,
es decir, invención. Lo real no existe.
La angustia es sueño y el sudor
en la sombra solo es una respuesta
del cuerpo a la orden mal dada.
Me quedo con el saxo de Charlie Parker
en París, con el paseo de la Maga,
con el aire que se quiebra en las esquinas
de ciudades construidas con materiales celestes
en siglos remotos, con la luz del verano
que se prende en los ojos, con mi mano
entre tus muslos para sentir
la verdad de la existencia, la luz
que alumbra el rostro, tu ser
de dulce beso en mi horizonte, no en mi frente.
ANTONIO ILLÁN

(Dedicado a José María Bleda y Marta Aguilar)

martes, 10 de marzo de 2020

De la democracia a la dictadura en el mundo actual: Ece Temelkuran


La escritora y columnista política turca, Ece Temelkuran, en su ensayo (2019): Cómo perder un país. Los siete pasos de la democracia a la dictadura, lleva a cabo un análisis profundo y riguroso sobre la evolución política de su país, poniendo sobre la mesa la degradación de la democracia hasta casi su desaparición y control absoluto por parte de su presidente, Erdogan. Comparando a la vez esta situación con lo que está sucediendo en otros países, tales como Estados Unidos, Reino Unido, Hungría, Brasil, etcétera. Establece siete pasos para derivar de una democracia a una dictadura: crear un movimiento; romper la lógica y atentar contra el lenguaje democrático; valorar la posverdad; desmantelar los mecanismos judiciales y políticos; crear un nuevo ciudadano; banalizar el horror; y, construir un nuevo país.
Observa cómo se están construyendo nuevos movimientos donde se ensalza el nosotros y la tolerancia, pero sin embargo lo que hay detrás es un individualismo atroz, y la tolerancia solo es para ellos, no para los otros. Todo ello con un discurso vago, superficial, en el que el líder controla todo y puede hacer lo que quiera en cualquier momento, ya que además el movimiento carece de ideología y se hace transversal.
Este proceso de manipulación de las masas viene de lejos, se inició cuando las políticas tathcherianas y ahora es cuando está cuajando en múltiples países: “El infantil lenguaje político del presente, que parece estar causando una gran regresión en todo el espectro político –desde la derecha hasta la izquierda-, no es en realidad una reacción contra el sistema, sino más bien un factor paralelo a las fracturas ideológicas que surgieron en el este en la década de 1980. La única diferencia significativa entre los precursores y sus sucesores… es que hoy la voz de la infantil política populista se ve amplificada a través de las redes sociales, multiplicando así más que nunca los cuentos de hadas y permitiendo que los ignorantes se reclamen iguales a las personas bien informadas.” [p. 65] A lo que añade, el rechazo a la idea de que los medios de comunicación son muy importantes para el desarrollo y consolidación de la democracia, con la finalidad de que el líder sea el que ejerza el contacto directo con el pueblo real.
Ese discurso infantil, superficial, se ha visto complementado con el mundo de la posverdad, con el invento y construcción de sus verdades, fundamentadas, muchas de ellas, en mentiras y manipulaciones. Todo ello para confundir el debate político y poner el acento en cuestiones de distracción para la sociedad.
Otro elemento degenerativo de la democracia es el desmantelamiento de los mecanismos judiciales y políticos; poco a poco los líderes van interviniendo en un control de ciertos aparatos del Estado para así controlarlos, considerarlos como no necesarios y aumentar su poder autoritario:  “El punto de inflexión crucial en el largo proceso de desmantelamiento del aparato del Estado y los mecanismos legales no es la implantación de cuadros formados por obedientes y leales miembros del partido o de la propia familia, como mucha gente tiende a pensar. La vuelta de tuerca que permite a los líderes jugar a voluntad con este aparato se inicia cuando esos empiezan a socavarlo para crear la sensación de que es superfluo. En un abrir y cerrar de ojos se filtran al debate público toda una serie de preguntas que tienen el potencial de alterar las reglas del juego: “¿De verdad necesitamos esas instituciones?”; “¿De verdad necesitamos seis puestos de alto nivel en el Departamento de Estado?”; “Acaso no llevan vacantes más de un año y las cosas han seguido funcionando sin ellos?” [p. 149]
Cuestiona el papel de los antisistema y de los abstencionistas electorales, su posición cómoda, que hace que estos nuevos movimientos se amplíen y consoliden; también la de los que hacen la “revolución” desde el sofá a golpe de click en el ordenador, así como de los que se ríen ante el horror, la banalización del horror.
Para finalizar este análisis político de la situación actual en su país y en otros del entorno occidental, considera que hay que intervenir activamente en la política, individual y colectivamente, y que solo sí ello se hace es la única manera de revertir este proceso degenerativo de la democracia: “Como nos ocurrió a nosotros en Turquía, hoy en día muchas personas en diversos países han intentado sobrevivir manteniéndose al margen de la batalla. Observan la desagradable contienda sin entender que ellos son presuntos gladiadores. Nuestra ansia de comprender el deseo de la gente “de ser esclava” nos ha dejado enganchados a nuestros teléfonos móviles y pantallas de ordenador en busca de respuestas, y ese proceso se ha hecho a la vez tan largo y satisfactorio que hemos terminado percibiendo que las cosas no nos estaban sucediendo realmente… Si no somos políticamente activos o reactivos, el acto de comprensión se convierte tan solo en expresión e intercambio de respuestas emocionales.” [p. 262]
Me ha parecido un libro excelente, que no solo deberíamos leer cómodamente en nuestros sillones, sino debatir privada y públicamente; lo que sería muy sano para la democracia. El “coronavirus” de la dictadura se está convirtiendo en pandemia.

lunes, 17 de febrero de 2020

La importancia de las emociones en la política: Antoni Gutiérrez-Rubí


 
Gestionar las emociones políticas
 
En los últimos años estamos asistiendo a un cambio en la elección del voto y a la irrupción de nuevos partidos políticos o nuevos individuos que llegan a lo más alto del poder político sin proceder de ese ámbito; hechos que se producen fundamentalmente tras el aumento de la desafección y del descrédito de la política, no solo en España, sino en todo el orbe. El ensayo de Antoni Gutiérrez-Rubí (2019): Gestionar las emociones políticas, nos puede ayudar a comprender ese cambio, aportando varias claves para ello, especialmente en lo referente a la relación entre la política y las emociones.
El mundo de las emociones de los seres humanos está siendo tenido en cuenta, cada vez más, a la hora de tomar decisiones de toda índole. Tal como se recoge en este texto, un historiador británico (Niall Ferguson) dice que “ya no vivimos en una democracia. Vivimos en una emocracia, en la que las emociones mandan más que las mayorías y los sentimientos cuentan más que la razón. Cuanto más fuertes son tus sentimientos, más fácil los transformas en indignación y más influyente eres”; a lo que añade Antoni G-R: La emocracia podría ser la línea roja para la comunicación y la política. Ignorar los sentimientos es grave. Sobreexcitarlos para su utilización política es peligroso. (p. 17, 18)
Cuestiones estas que estamos viendo, viviendo y padeciendo en la actualidad en muchos países: USA, UK, Brasil…, también en España. Cómo con mensajes escuetos, pero muy primarios, llegan a los sentimientos de las personas, atrayéndolas a ese nuevo populismo tan indeseable para la democracia.
El racionalismo hizo que la democracia se implantase en la mayoría de los países, hizo a los individuos más libres, más participativos, para que no dependiesen de unas élites aristocráticas, religiosas o sociales. Los partidos políticos jugaron un papel fundamental en ese proceso, pero con el tiempo la política ha entrado en un gran desprestigio, conllevando un alejamiento de los ciudadanos. La política ha estado asociada a la razón, olvidándose generalmente de las emociones, las cuales se está demostrando son importantísimas en la selección del voto: “Los electores ya no pueden ser lectores de programas, ni tampoco contrastar adecuadamente alternativas. La racionalidad electiva es sustituida, crecientemente, por la emocionalidad selectiva. Pensamos lo que sentimos, votamos lo que sentimos”. (p. 26)
Antoni G-R aborda diferentes aspectos: emociones, prejuicios, neuropolítica, democracia instantánea, nuevas tecnologías, redes sociales, micropolítica o campañas electorales.
Resalto dos frases del ensayo:
-          “El like está ganando la batalla al think… el voto ya no se piensa, se siente. Y se decide en consecuencia y, muchas veces, sin conciencia”. (p. 73)
-          “La ira, como todas las pasiones (emociones), es eficaz para movilizar, pero no para razonar. La ira no sirve a la política democrática porque no concibe la alternancia, solo la destrucción del rival”.

sábado, 4 de enero de 2020

Cómo consumir de una manera saludable en las fiestas invernales (o navideñas): Javi Rey, Jesús Carrasco, Cormac McCarthy, Marguerite Yourcenar, Katia Even y Sergio Bleda

En estos días, liberado de la docencia universitaria y atosigado por el entorno en la necesidad de hacer la dieta de engorde navideño, me refugio en mis lecturas ávido de un consumo gastronómico de papel y sueños.
 
El aperitivo fue un comic de Javier Rey, una adaptación de la novela de Jesús Carrasco: Intemperie. Hace tiempo que leí la novela, me resulto muy atractiva, y tras ver la película de Benito Zambrano, basada en ella, que por cierto me entusiasmó, me enteré de la existencia del comic. Sus dibujos son sencillos, muy expresivos, pero sobre todo ha sabido captar las ideas y los conceptos de la novela: la soledad de los personajes, la aridez del paisaje, la protección de las estrellas, la angustia, el terror, la solidaridad o la maldad.
 
De primer plato la materia ha sido la obra de La carretera, de Cormac McCarthy, novela futurista (aunque cada vez más probable) en la que el tema principal es un padre y un hijo que sobreviven a una catástrofe nuclear y van a la búsqueda de un lugar habitable. En el camino, en la carretera, les suceden varios acontecimientos a los que deben enfrentarse. La angustia está presente continuamente, al igual que en Intemperie, si bien las reflexiones de los actores son más íntimas y existenciales. La imperiosa necesidad de la resistir también es otra cuestión que une a estas dos obras, donde los personajes adultos protegen y enseñan a los niños, a los más jóvenes, cómo abordar los conflictos.
 
El segundo plato, más contundente y profundo, es una obra maestra que debería ser de obligada lectura para todo el mundo, la novela histórica: Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar. Obra que desde hace muchos años he ido apartando para otro momento, me ha sorprendido muchísimo, no esperaba que me iba a aportar tanto. El análisis de la civilización romana y griega realizada por la autora es de un calado impresionante, y como diría mi amigo Fernando Girón: “la humanidad no ha avanzado nada desde aquellos tiempos”. Los problemas de las personas y de las sociedades siguen siendo los mismos, continuamos sin saber resolverlos, y las pasiones y la razón reanudan constantemente su lucha.
 
Con esos tres platos necesitaba de postre algo ligerito y placentero, qué mejor que el último comic de mi hijo Sergio Bleda, con guión de Katia Even: Il faudra me passer sur le corps, pues siempre viene bien un poco de erotismo y un té calentito. Todo ello ha estado aderezado y amenizado por la música de Fernando Girón, Nereydas y bastante jazz-blues.
 
En fin, todo delicioso, solo me queda agradecer a las amistades que me han aconsejado estas lecturas o me las han dejado: Antonio Illán, Juan González-Anleo y Carmen Ríos. ¡A votre santé!

lunes, 28 de octubre de 2019

Byung-Chul Han: un filósofo para leer, pensar y actuar.


 
El imperativo social actual como es la transparencia supone, entre otras cosas, una sobre-exposición de uno mismo ante los demás, lo que conlleva a la existencia de un mayor control de la sociedad (o de grupos de diversos intereses) sobre el individuo. Es el mismo individuo quien se desnuda pornográficamente y al mismo tiempo se deja controlar. Control y vigilancia totales, y los “medios sociales se equiparan cada vez más a los panópticos digitales que vigilan y explotan de forma despiadada. Cuando apenas acabamos de liberarnos del panóptico disciplinario, nos adentramos en uno aún más eficiente” (Psicopolítica), lo que redunda fundamentalmente en el grado de libertad; el individuo se cree más libre, lo que es cuestionable pues la dominación no está a la vista.
 
A su vez, en aras de esa transparencia tenemos a nuestra disposición una amplísima información y múltiples redes de comunicación, lo que si en un primer momento podría hacer suponer una mayor claridad que nos permitiera acercarnos más a la verdad, lo que hace es que la oscuridad se hace más amplia, hay muchas dificultades para poder desenredar la madeja. Todo se está convirtiendo en datos e información, conduciéndonos a una especie de totalitarismo digital, a una esclavitud.
 
Democracia de espectadores es un término que emplea Han para desenmascarar la falsa transparencia de los políticos corruptos, pues considera que los ciudadanos se conforman con quejarse y que se visibilice a esos políticos, pero apenas son activos, son meros espectadores. Hay más transparencia, más visibilidad, pero apenas sea actúa para que ese tipo de política desparezca.
 
Otro aspecto a analizar es el afán de la positividad, todo tiene que ser maravilloso, lo que nos aleja de la realidad, pues el sufrimiento, el dolor o la imposibilidad de alcanzar los sueños o los objetivos individuales o colectivos son parte de esa misma realidad, lo que puede frustrar o traumatizar. Si a esto le añadimos el imperativo de la autenticidad, la de ser productivo, atractivo y de buena condición física, el resultado es preocupante, el narcisismo patológico avanza inexorablemente; por ejemplo, “La afición a los selfies no tiene mucho que ver con el sano amor a sí mismo: no es otra cosa que la marcha en vacío de un yo narcisista que se ha quedado solo. En vista del vacío interior uno trata en vano de producirse a sí mismo” (La expulsión de lo distinto). En la sociedad actual no miramos, no hablamos, no escuchamos, no pensamos en los otros, lo que se puede traducir en una expulsión del otro.
 
Por último, según Byun-Chul Han, nos encontramos con una sociedad del cansancio: “la sociedad de rendimiento y actividad produce un cansancio y un agotamiento excesivos… son fruto de una “sobreabundancia” de positividad. El exceso del aumento del rendimiento provoca el infarto del alma” (La sociedad del cansancio).
 
Podría concluir que somos una sociedad menos libre, más controlada, más esclava, más individualista, y que el futuro es muy, pero que muy preocupante. Sin embargo, sigo “creyendo” que los intelectuales de la Ilustración tenían razón cuando opinaban que, a través de una concienciación de los ciudadanos de sus derechos y deberes, basada una mejora de la educación, las sociedades serían más libres, iguales y solidarias. Sigo siendo un idealista, los datos sociológicos en contra intento capearlos, confío en el género humano.